Comprar un programa original se ha convertido en símbolo de estupidez. - Gabriel Nieto, director de Topo Soft (Micro Hobby nº209, Abril 1991).
Al mirar al pasado desde la lejanía del futuro presente, a veces, con el pasar de las páginas del tiempo parece que algunas cosas no son lo que parecían. El mundo de los videojuegos no es un escenario ajeno al juicio de las décadas, y con la emulación -que resumidamente de forma bruta, es hacer funcionar programas antiguos en sistemas actuales- es posible hacer un recorrido a un golpe de vista de multitud de juegos de épocas pasadas en diversas plataformas en cuestión de minutos. Imposible de hacer esto, por ejemplo, en 1987, a no ser que fueras un privilegiado. Esto nos proporciona una imagen comparativa de lo que fue una realidad difusa entonces.
En el caso del que suscribe, uno tuvo un Spectrum por aquellos años (concretamente un 128K +2A), en el último periodo de la llamada "Edad de Oro". Lo cierto es que para cualquier joven aficionado español de aquellos años, ver videojuegos hechos en España, como era el caso de todas aquellas magníficas marcas -Dinamic, Topo, Zigurat, Opera...- suponía un plus inmediato. Generalmente, en aquellos días casi nadie sabía demasiado inglés y menos si todavía no tenías pelos en la barba, con lo cual, que dichos videojuegos estuvieran en nuestro idioma suponía un valor incomparable frente a otros. Además, con personajes al estilo de los cómics hechos en nuestro país, y con espectaculares carátulas creadas por el infravalorado Alfonso Azpiri, el reclamo era inmediato.
Sin embargo, todo aquello, todas aquellas firmas españolas tan entrañables, desaparecieron casi de un día para otro, sin dejar casi ni rastro en el panorama del videojuego. Un misterio inexplicable, o casi. Con la popularización de las videoconsolas (NES, Master System, Megadrive...), los ordenadores de 8 bits como el Spectrum -cuya vida comercial había sido prolongada en España más allá de lo imaginable- pasaron a acumular polvo.
Con la retrospectiva actual, uno sondea el pasado con mirada crítica, y a veces demasiado cítrica, y aunque todos aquellos juegos, siguen en un lugar destacado y con cariño de los mejores recuerdos, lo cierto es que a vista de hoy destacan algunos puntos oscuros y criticables, de todo aquello, que de todo tuvo.
Es muy interesante volver al citado número de Micro Hobby, de abril de 1991, en la entrevista a los representantes Dinamic, Ópera, Topo y Zigurat, que para mayor curiosidad puede encontrarse fácilmente en internet. En aquellas páginas se destacaba como la piratería era "el gran enemigo del software español". En no pocas ocasiones se ha citado al rastro madrileño como pozo de piratería informática, (por ejemplo en el documental "¡No nos gusta el Capitán Morcilla!, La edad dorada del software español", de 2015). Debió ser un lugar evidentemente peculiar donde comprar videojuegos, y a día de hoy de obligada visita, pero no todos vivimos en Madrid, ni España es solamente Madrid.
De hecho, jamás he visto un solo casete pirata de Spectrum. Lo que si he visto en cambio, han sido multitud de clones sin licencia de todas estas compañías hechas sobre otros videojuegos (Mad Mix Game, por ejemplo) o de videojuegos hechos sobre películas de la época igualmente sin licencia (La Abadía del Crímen, El misterio del Nilo, sin perjuicio de lo dicho, ambos dos auténticas joyas). Quiero decir con esto, que dudo mucho que la piratería fuese un problema definitivo, y que fuera del ámbito del citado rastro madrileño, solo se compraba software original.
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Misterio del Nilo Spectrum. |
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Misterio del Nilo MSX. |
También, siguiendo el mismo interesante artículo de Micro Hobby, las firmas españolas se quejaban de que existían demasiados formatos, es decir, lo que ahora llamaríamos plataformas como Play Station, Xbox, etc. Hay que recordar que en la época coexistían diversos microordenadores incompatibles entre ellos, como el Spectrum, Amiga, Commodore, MSX, Amstrad, PC... constituyendo pues cada uno un segmento de mercado. Y aunque el Spectrum tenía un encanto especial, lo cierto es que era seguramente el más limitado y anticuado -a pesar de sus sucesivas versiones- Para todos ellos, las compañías españolas trataban de lanzar sus títulos, y obtener así cuota de mercado.
Al comparar las versiones existentes de los mismos juegos entre diferentes emuladores, podemos comprobar que en no pocas ocasiones, solo se trataban de versiones de de Spectrum portadas para MSX, para Amstrad con algún color de más, y así sucesivamente, con alguna salvedad en Amiga o Atari ST. ¿Qué pensaríamos hoy si alguien nos estuviera vendiendo un juego de Play Station 2 para Play Station 5? Seguramente todos podemos coincidir en la respuesta.
Revistas españolas como Micromanía o Micro Hobby eran un excelente apoyo promocional para el software español, aunque es cierto que en las últimas épocas, algún que otro lanzamiento fue criticado -extrañamente- con cierta dureza, como sucedió en el nº213 de septiembre de 1991 con Desperado 2, de Topo Soft, del cual unos meses antes habían publicado un abundante artículo especial sobre su desarrollo. Personalmente tuve aquel juego y me parecía bastante bueno, de hecho a día de hoy sigue pareciéndome muy correcto para el nivel del Spectrum.
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Desperado 2 Spectrum. |
En resumen, por unas u otras razones estas compañías fueron incapaces de adaptarse a los nuevos tiempos y tecnologías, presos de la rentabilidad que otorgaba el Spectrum en la creación de programas. Hacerlos en plataformas de 16 bits suponía un mayor coste, y aunque Dinamic lanzó algunos como Navy Moves, o Army Moves, en 16 bits, lo cierto es que aunque gráficamente eran vistosos, comparados con la calidad de juegos hechos en otros países para Amiga o Atari ST, los de Dinamic no salían muy bien parados. Claramente fuera del Spectrum o Amstrad, no existió ninguna edad dorada en España. Ya no hablemos de las conversiones a MSX, tremendamente decepcionantes y que no aprovechaban nunca la capacidad del sistema japonés.
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Army Moves PC |
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Army Moves Spectrum |
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Army Moves Amiga |
Más allá de nuestras fronteras, los videojuegos españoles se vendían, por ejemplo, en Reino Unido como "budget", o lo que es lo mismo, juegos baratos a menudo con el sello de otras compañías, como Firebird, que comercializó El Misterio del Nilo por allí -eso sí, cambiando el gráfico del personaje que correspondería a Michael Douglas, por si había algún problema-. Es cierto, que por ejemplo Topo Soft, logró la licencia para hacer un videojuego basado en la película Gremlins 2: La nueva generación. Esto suponía una oportunidad para hacerse algo de nombre en Europa, pero sin embargo fue Elite quien comercializó Gremlins 2 fuera de España, y quien también se encargó de hacer la versión de 16 bits. Inexplicablemente Topo hizo su trabajo en 8 bits y ya.
En general hubo algunos cuantos varios juegos, pero aunque estuvieran bien ideados, realizados, etc, casi todos -por no decir todos- tenían una dificultad tan sumamente endiablada, que uno los acababa abandonando sin terminar, o sólo era posible terminarlos con "pokes" y cargadores, que servían para tener vidas infinitas y cosas así. Es decir, la post producción, las pruebas y demás, eran bastante mediocres en los juegos españoles.
Así pues, Gremlins 2 fue la única licencia de una superproducción cinematográfica obtenida por una compañía española. El videojuego, aunque cuidado, no pasaba de ser un arcade de avance horizontal, donde había que matar enemigos y poco más. Aunque había buenos juegos, había también mucho relleno, a parte de las conversiones igualmente "de relleno".
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Gremlins 2 Spectrum. |
Con este panorama resultaba muy complicado que con el salto tecnológico del mercado las compañías españolas lograsen sobrevivir. Así pues, en fecha tan tardía como abril de 1991 (la defunción oficial puede situarse en 1992, con el fin de Micro Hobby), todavía estuvieran culpando al rastro de la capital como el origen de todos los males de la decadencia que paulatinamente y de forma inexorable iba asomando las orejas. La culpa la tenían otros, claro.
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Portada con la que moría Micro Hobby y con ella toda una época. |
Resulta igualmente injusto que se siga hablando de edad dorada del software español y que nunca se cite una empresa que sigue funcionando de una u otra forma hasta día de hoy (Radikal Darts), y que si que produjo juegos que tuvieron alcance internacional como World Rally y otros. No fue otra que la barcelonesa Gaelco, fundada en 1985 y que se centró en las recreativas -las de meter 5 duros-, y de la que nadie se acuerda cuando se habla de la "Edad de Oro". Curiosamente Gaelco intentó relanzar PC Fútbol a mediados de los dosmiles.
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World Rally de Gaelco, el famoso juego de "Carlos Sainz" (que al final no fue). |
Por ello, ¿fue una edad dorada? o ¿solo una en la que se publicaban juegos españoles? Si no incluimos a Gaelco, ¿es tan solo una edad dorada madrileña?
Cada uno tendrá su crítica, pero las mías son estas. Todo fue un maravilloso pelotazo de postadolescentes, que un día se pusieron a hacer juegos. Sin duda para ellos fue una edad dorada, eran jóvenes y de repente veían llegar billetes, y para nosotros algunos tiernos infantes, era obviamente una edad dorada también por ese mismo motivo. Pero a día de hoy podemos juzgar con otro prisma.
De paso me animo con mi top 10 de videojuegos españoles:
1- Goody
2- El Misterio del Nilo
3- La aventura original
4- Stardust
5- Curro Jiménez
6- Mortadelo y Filemón
7- Metropolis
8- Desperado 2
9- Duck Out
10- Blackbeard
BIBLIOGRAFÍA.
- Computeremuzone
- Micro Hobby, nº209, nº213