sábado, 1 de agosto de 2020

Sondas alienígenas nos orbitan... quizá

¿ES UNA MANTA, ES UN AVIÓN, O ES UN SATÉLITE ALIENÍGENA?

Marte. El planeta rojo, un mundo extraño por explorar aún ajeno a las pisadas humanas ha sido y es surcado por satélites artificiales provenientes de la Tierra. Lo mismo sucede con otros planetas del Sistema Solar. Pero, ¿hemos pensado alguna vez que sucedería si de pronto alguien alza la voz para decir que la propia Tierra cuenta con satélites artificiales de otro mundo en su propia órbita?

En 1899,  Nikola Tesla experimentaba en su "Estación Experimental" de Colorado Springs con las transmisiones sin hilos. El brillante y enigmático científico de origen balcánico detectó extrañas señales de radio, para las que no tenía explicación, ya que, si era el único que en aquel momento se encontraba desarrollando aquellas experiencias, ¿de donde podían venir pues aquellas señales? De forma instintiva Tesla pensó que las señales podrían venir de otro planeta, por ejemplo Marte, o tal vez de otro.

Laboratorio de Tesla en Colorado Springs (Colorado).
Unas décadas más tarde en 1927 un radioaficionado, el ingeniero noruego Jorgen Hals, detectó un fenómeno de radio muy curioso: al rededor de unos 3 segundos después de enviar una transmisión, recibía a veces un "eco" de vuelta. Hals quisó investigar el asunto y contactó con un físico holandés, Baltasar van der Pol, quien detectó los mismos ecos un año después. Las señales de radio como resultado de una transmisión se producían a veces de forma aleatoria y no siempre después de transcurrido el mismo tiempo.

Estos dos fenónemos, el de Tesla y el de Hals y van der Pol permanecen aún a día de hoy sin explicación, motivo por el cual surgieron con el tiempo diversas y variadas hipótesis que pudieran ser el origen de las extrañas señales de radio, como la interacción con la magnetosfera terrestre, auroras boreales, interferencias solares, e incluso experimentos de radio terrestres desconocidos o satélites extraterrestres recopilando información de la Tierra.

Y así hasta 1998, en tiempos ya de una joven y casi recién nacida Internet. En aquel año, la misión STS-88 de la NASA escapó de la gravedad terrestre para llevar al espacio el módulo Unity, que debía acoplarse con la Estación Espacial Internacional. El transbordador espacial realizó las tareas de forma exitosa, pero además, obtuvo al parecer una controvertida imagen.

"Black Knight", ¿sátelite extraterrestre o manta térmica? (Foto: NASA)
La explicación oficial a la imagen -no sin antes una misteriosa e inoportuna caída del sitio web de la NASA- concluía con pruebas de vídeo que los astronautas habían perdido una manta térmica durante sus labores extravehiculares, y que poco después, la manta hizo reentrada en la atmósfera, desintegrándose.

Podemos ver el vídeo oficial de la NASA donde se ve la manta volando hacia la Tierra.


Sin embargo a partir de entonces los ecos de radio inexplicados y otras teorías ufológicas conectaron directamente con la misteriosa imagen del "Caballero Negro", y surgió la leyenda: no era una manta como decía la NASA, si no una sonda alienígena, con una órbita polar (pasando por ambos polos).

No existe mucha más información o más imágenes, por lo que poco más se puede decir. ¿Era una manta térmica? ¿era un satélite extraterrestre? Como no podemos subir allí arriba para saberlo, y la manta se desintegró, ambas versiones pueden creerse, o no.

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